El maquillaje de los labios es muy importante para dar equilibrio y belleza al rostro. La boca junto a los ojos, son las partes móviles del rostro y, por tanto, los que más atención atraen. Con tu rostro correctamente maquillado, pero con unos labios sin color, obtendrás un aspecto triste y desequilibrado.
Recuerda que el contorno de los labios afecta la posición aparente de la mandíbula y el ancho de la cara.
En una cara alargada, los labios se pintan ligeramente desplazados hacia arriba.
En una cara en diamante el labio superior debe pintarse con un tono más oscuro que el inferior para respetar la sombra del labio, de lo contrario se obtiene un efecto plano.
TRUCO: si quieres que el labial dure más tiempo, antes de rellenar la boca con el labial, háganlo con el delineador.
En la actualidad existen gran cantidad y variedad de productos para el maquillaje de labios:
- Lápices correctores (de diferentes colores)
- Barras de diferentes consistencias
Por suerte, los
labios son más
fáciles de maquillar que los ojos, y su resultado es
esencial, ya estén
resaltados con colores fuertes y vivos, o simplemente
complementen a unos
maravillosos ojazos, sin ellos que la imagen coja.
Los productos necesarios son: lápiz para labios, brillo de
labios y por
supuesto un lipstick. El color es mejor que lo
escojas según tu gusto, sólo recuerda que si resaltas los ojos,
los labios
deberán de tener un color más apagado. Los tonos más
favorecedores suelen
ser los relacionados con la tonalidad natural del labio.
Aplicación: Empieza con una base de polvos o fondo transparentes como
adhesión.
No perfiles los labios con la barra. Empieza por el centro
de los labios y
sigue hacia fuera hasta los bordes.
Fíjate que los dientes no queden manchados.
Para que el color dure más, seca los labios con un pañuelo y
vuelve a aplicar
el lipstick.
Ahora añade brillo para convertirlo en un color
transparente.
Perfila suavemente el borde con el lápiz, que ha de ser del
mismo color o
ligeramente más oscuro.